Ir al contenido principal

Mirando al mundo desde la acera

Hace unos meses, justo al lado de mi calle, se ha venido a vivir un hombre con rasgos árabes, seguramente marroquí. El hombre en cuestión pasa gran parte del día sentado en la acera, con la mirada perdida, a veces con algo entre las manos... o simplemente con los ojos cerrados, imagino que perdido en su propio mundo y navegando entre recuerdos de su país... donde seguramente haría lo mismo que hace ahora.

La tranquilidad que transmite se enfrenta al caos que le rodea. Por delante de él pasan coches, personas andando que van dejando un aroma de ansiedad, agobio y velocidad que dista bastante de lo que puede llegar a estar acostumbrado viniendo de donde viene.

Por mucha gente que pase a su lado, nadie se parará a hablar, ni tan si quiera a saludarle cortesmente. En realidad dudo dudaba que pueda pudiera mantener una conversación fluída con alguien por falta de vocabulario. Pero la realidad no fue así. Hará pocos días mantuve una breve "conversación" con él. Hablamos lo suficiente y le entendí. Lo necesario para darle lo que me pidió. Se lo dí, se sentó, apartado de la multitud, enfrente de una ventana y como si estuviese sentado en la acera, perdió la mirada más allá de los cristales y se sumergió en su mundo durante largos minutos. De mientras a su lado pasaban las personas dejando ese aroma ansio, agobiante y veloz que se aleja de la sensación que él ofrece de hombre tranquilo, calmado y pausado.
Pasados esos largos minutos se levantó, dejó sobre la mesa unas cuantas monedas y se marchó. Todavía no era de noche y el sol hacía tiempo que se había escondido. Seguramente volvería a su casa y en poco tiempo se iría a dormir y al día siguiente, en algún momento, volverá a sentarse para mirar al mundo desde la acera.

Escuchando: Cloaka Company - El enigma de Esmeralda (Verso Munizzione - 2003)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mo Cuishla

La primera película que recomiendo en los dos meses que llevo "posteando" en este blog. Desde entonces hasta ahora no es que me haya tragado una peli por día ni tampoco por semana, más bien una al mes, pero de las pocas que he visto ésta ha sido la que me ha llamado más la atención. Había leído poco sobre la última de Clint Eastwood y todo lo que leía era bueno. Poca crítica crítica. Y fue una noche, mientras escuchaba la radio , con la ceremonia de los Oscars de fondo, cuando decidí que la tenía que ver. Y no me arrepiento de haberla visto. Al margen del boxeo, golpes, sangre, sacrificio, éxito... hay cosas que pasan por encima de todo eso. La unión de una chica dulce y empeñada en conseguir su sueño, y un entrenador de boxeo en los últimos momentos de su carrera, son los dos elementos principales de la película. Pero Hilary Swank y Clint Eastwood no son las únicas piezas de Million Dollar Baby . Como voz narradora de toda esta historia está el personaje de Morgan Free

Stewie me hace feliz

Quizás no represente el perfil de amabilidad ni de cordialidad que rigen al de las "buenas personas". Pero su especial personalidad hace que se distinga entre la mayoría. Ser uraño, arisco, pero ingenioso, ácido que conmueve haga lo que haga y sobretodo diga lo que diga. Stewie Griffin . Es el pequeño de la familia Griffin y pese a su corta edad (diria que desde su nacimiento) tiene las cosas muy claras. Cosas tan claras como vivir con la obsesión de matar (sin querer) a su madre Loise y dominar el mundo, entre otras muchas cosas. Vive con la incomprensión de su familia, excepto Brian, el único que parece entenderle y con quien mantiene una relación de amor-odio. Al resto o bien lo ignora o lo odia. Y es desde esa incomprensión general donde Stewie saca su ingenio y sus ataques sin necesidad de moverse, simplemente diciendo cosas como: "Cuando el mundo sea mío, te prometo una muerte rápida e indolora" o "Evidentemente, señora, usted y yo no podríamos diferi